Luna 的个人资料ALGO MAS QUE PALABRAS照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
111.- Vale la pena
Vale la pena cada espina, cada rosa, cada lágrima que riega lo que florecerá en sonrisa, porque la vida es maravillosa por ella misma; no importan las penas, no importa el desamor, porque pasa... todo pasa y el sol vuelve a brillar.
que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz.
nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.
si vale la pena entusiasmarnos de nuevo, y sólo puedo contestar una cosa:
porque he aprendido a amar con todo el corazón.
porque cada sonrisa y lágrima son sinceras.
y bajar las manos, porque al levantarlas seré más fuerte de corazón.
porque es el filtro de mis sentimientos, a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.
porque me da mayor experiencia y objetividad.
porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacío.
porque eso demuestra que he aprendido algo más.
de todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.
porque así sé que he dejado huellas en los demás.
porque cada minuto que pasa es una oportunidad de volver a empezar.
letras entrelazadas con el único fin de dar una idea.
¡Seamos Felices!
(gentileza de OLGA) 110.- No dudo
Se acaba abril... otro mes... Y como este vuelo en un cielo ardiente, mi vida sigue transcurriendo. Mas... ¿Parar? ¡Nunca!
De repente piensas si la trayectoria es la adecuada, y ves todos los obstáculos que has ido encontrando, y te das cuenta de cuan difícil se hace el camino. Hay días que los recuerdos te lo hacen complicado, que dudas, que ni siquiera sabes si merece la pena sufrir. Pero... precisamente es lo que se pretende, mejorar la calidad de vida, y nada en este mundo se consigue si te quedas estancado, si esperas que la felicidad te diga “buenos días, aquí estoy”. El amor está en puro letargo, asustado de las circunstancias que le rodean. La ilusión la tengo adormecida, escondida en un rinconcito del corazón, esperado tiempos mejores. Y la esperanza a flor de piel, tímida expresión de vida. No dudo de la decisión tomada, de la que tanto cuesta ver resultados. No dudo que seguirán surgiendo piedras en las que tropezar. No dudo que los recuerdos seguirán revoloteando en mi interior. No dudo que debo seguir volando por este cielo que parece que se cae a pedacitos...
Mas no dudo que la suerte cambiará. Mi vida se está bordando con hilos de colores. Y cuando esté apuntado el último cabo, resplandecerá como el sol. No dudo. MC CC 109.- El jardin del desencanto *
Me dueles, después de quebrarme la esperanza y lanzar a mis entrañas un grito de soledad, que me hace eco. Y más me dueles. Pero más camino desnuda hacia el alba y se me clavan las lágrimas allí donde las horas lentas dibujan la tristeza de mi sombra en las paredes. Me hieres por encima de tus angelicales ignorancias, y te hago morir con mi propia muerte, que te termina... y me termina, y me late en las sienes al compás de tus mentiras y me arrastra por el viento, en busca del norte del olvido. Y más me hieres. Porque más veré nublarse el delirio del encuentro, y, aún más, desvanecerse la espera de tu abrazo. Y ya tus ojos serán silencio y la ternura de tus manos habrá destrazado el sendero de mis sueños. Me mueres, aunque ya muerta me hallaras. Y se me acaba el firmamento y la luz de las estrellas y casi prefiero este rayo de ceguera para, así, forjar la noche y la penumbra y evitar ver tus ojos, o tu boca, o el diablillo que advertías o el sigilo en que me muero. Y más me muero. Mientras parto hacía el viaje de tu ausencia, y deshago de tu boca aquellos besos nunca dados, y de tu olvido, los te quieros hechos lluvia. Y me llevo en la maleta nada de odio, ni reproches, ni lamentos, ni sollozos, ni perdones. Y me voy dolida de dolores traspasados, herida a fuerza de albas rotas y calladas, y muerta y enterrada en el jardín del desencanto de lilas coronadas y grises atardeceres, mientras me llueve la angustia y se me hace más ancho el sendero que tú y yo no andaremos, y me queman los pies en el suelo mientras regreso de donde vengo sin ti, a la nada.
Rocio Biedma.-(Jaén) (aptc: AiRE)
SI HAS SENTIDO AMOR, ODIO, INDIFERENCIA Y, TODO ELLO REFERIDO A LA MISMA PERSONA, ESO TE DEMUESTRA QUE NADA PERMANECE ESTÁTICO PARA SIEMPRE Y, DESPUÉS DE TODO ELLO,---AL FINÁL--EL SENTIMIENTO QUE PREVALECERÁ SERÁ EL DE LA COMPRENSIÓN.
108.- Morir de amor *
Morir de amor... ¿Sabes tú acaso lo que es morir de amor? No... Morir de amor no es cerrar los ojos dulcemente un día cualquiera y dejarse llevar por el largo túnel de las sombras hasta caer en el vacío de la nada. No... Morir de amor no es bajar a las profundidades sepulcrales buscando el más allá, para volver a vivir. ¡Qué sabes tú, lo que es morir de amor! Morir de amor es buscar un amanecer en la negrura de la noche y despertar bañado en el frío sudor de la soledad. Morir de amor es extender las manos hambrientas de otras manos y notarlas vacías, cansadas por la espera. Morir de amor es sentir correr el llanto, garganta adentro mientras la risa salta juguetona de labios para afuera. Y luego, más dentro aún, correr esa pena por las venas hasta sentir el corazón preso de dolor y el estómago encogido de tristeza. Y si yo supiera que en esta muerte tú estarías esperándome para envolverme en el sudario de tu alma, merecería la pena, sentirte y no tenerte y así... morir de amor de esta manera.
(Josefina Vázquez Florido) (aptc: AiRE) 107.- El pergamino sagradoI. Somos, ante todo, criaturas del universo: completas, bellas y perfectas en cada detalle, siguiendo los deseos del infinito. Así pues, nos merecemos por derecho natural ser amados y respetados, y es nuestro deber no aceptar nada más. II. Así como todo el océano puede verse en una gota de agua, también nosotros somos la esencia de la vida. Al igual que la marea sube y baja, también nosotros nos movemos con el flujo de la vida, aceptando que la única constante es el cambio y que todo es como tiene que ser, aunque muchas veces no sepamos por qué. III. En los brazos de la debilidad está la fuerza, ansiosa de poder salir. En las garras del dolor, el placer que espera su momento. Y en un camino lleno de obstáculos, la oportunidad que se presenta con ellos. Esto es lo que nos brindan estos maestros en nuestras vidas y debemos de estarles eternamente agradecidos.
IV. Formamos parte de un gran plan que no depende de nosotros. Todos tenemos un lugar reservado en este gran proyecto y una razón para existir.
V. La experiencia no es siempre la verdad, pues aparece coloreada por los ojos de quien la ve. Sólo en el silencio de nuestra mente podremos oír la verdad. La dulce voz que le habla a nuestro corazón igual que un susurro, es la voz del Creador que despierta dentro de nosotros para que seamos conscientes de lo que somos en realidad, de lo que se espera que hagamos y de todo lo que ya sabemos. VI. Cada momento nuevo es un banquete de infinitas posibilidades. Cada día es una exquisita fruta que espera ser escogida. Una y otra vez, debemos recoger la cosecha, comer hasta saciarnos sin derrochar, pues muy preciado es lo que tenemos ante nosotros. Y todo lo que es muy pronto será pasado. VII. Cuando caminamos por el camino de la Verdad, sentirnos cómo fluye dentro de nosotros la belleza y la perfección de todo lo que somos, de lo que son los demás y del universo. Hemos elegido el camino de la ternura, de la amabilidad, de la compasión, de la aceptación y del aprecio. Nuestra mente se llena con todas estas cosas y tal plenitud crea amor en nuestro corazón que, a su vez, trae el amor a nuestra vida. VIII. Cuando seguimos por el camino de la Verdad somos conscientes también de que lo que ocurre en nuestro interior es mucho más importante que lo que hemos dejado atrás o lo que ven nuestros ojos. Pues lo que sentimos en nuestro interior es nuestro mayor tesoro, la grandeza del universo en sí mismo.
106- Actias lunaDe puntillas, al son de una música leve que suena de madrugada: el color verde pálido inunda las noches abiertas al frió, desiertas por las pérdidas que aumentan a cada instante. De puntillas, al son de una música lenta que suena en mis entrañas, el velo magnifico, la pose elegante sobre una hoja que parecía demasiado difícil de alcanzar, como esa luna llena que se observa cada vez que abre los ojos en la oscuridad; como las marcas de una vida entera dedicada a la noche. Se siente morir lentamente sin saber si podrá llegar hasta ti antes de que todo acabe, pero baila de puntillas esa pequeña música nocturna mientras el viento la mece en su propio pánico.
La actias luna es una mariposa nocturna procedente de Norteamérica; recibe su nombre de las cuatro pequeñas lunas que adornan sus alas. Apenas vive una semana y su única función es reproducirse. Solo se la puede ver en primavera y verano y a causa de la polución y la disminución de su hábitat está en peligro de extinción.
105.-Ayudarnos a crecer
APRENDER DE LOS FRACASOS Las desilusiones, los errores o los rechazos son la materia prima de eso que muchos llaman fracaso. Queremos evitarlo a toda costa porque es doloroso y porque tememos convertirnos en "perdedores" para siempre. Pero la personas que consiguen lo que desean nos enseñan todo lo contrario, que eso sólo es posible tras una larga lista de intentos infructuosos. Y, sobre todo, tras reconocer y admitir el fracaso y aprender de él para volver a intentarlo con deseos renovados.
Fallar, ser rechazados fracasar... son los distintos nombres que le ponemos a la experiencia de que las cosas no resulten como habíamos pensado o deseado. Para triunfar –en el sentido de alcanzar aquello que deseamos-, hay que pasar muchas veces por el fracaso. Si deseas expandir las fronteras de tu vida, tendrás que correr el riesgo de ponerte de pie, intentarlo y saber que, tarde o temprano, te darás algún golpe. Hay ocasiones en las que la perspectiva de fallar o la simple anticipación del fracaso nos produce tanto malestar que preferimos –dándonos cuenta o no- retirarnos. La vergüenza es una sensación que está íntimamente ligada al fracaso, pues desde pequeños descubrimos que, cuando cometemos un error, rara vez nuestros padres o maestros nos elogian. Las cosas que son suficientemente importantes como para que les dediquemos nuestro tiempo son también importantes como para que toleremos el dolor de que no resulten como esperábamos.
EL CAMINO DE LA SUPERACIÓN Ante el fracaso, podemos emprender dos caminos. Por un lado, podemos negarlo, mentir o culpar a los demás. Entonces, será difícil cambiar y avanzar. La otra vía es reconocer el fracaso, intentar comprenderlo y aprender de él para construirnos un futuro mejor.
Creo que estas dos preguntas –"¿qué puedo aprender de esto?" y "¿cómo lo haré?"- son cuestiones ineludibles si queremos llegar a transformar las experiencias de frustración en crecimiento. Aprender de los fracasos es un proceso activo. Debemos dedicar tiempo y trabajo a comprender que sucedió y luego a aprender una nueva manera de actuar. El problema de la actitud de mentir o encubrir es que estaré utilizando una gran cantidad de energía y de creatividad en urdir el complejo laberinto de mentiras necesarias para cubrir la mentira original en lugar de dirigir ese esfuerzo hacia el aprendizaje. Señalar a los demás, acertada o equivocadamente, es un camino muerto. Sólo podemos hacer algo con lo que nos corresponde a nosotros. Por eso, pregúntate en cualquier caso: "¿Cuál es mi responsabilidad en todo este asunto?". Tras el enfado por haber fallado se esconde una excesiva autoexigencia. Y, en ocasiones, aunque nos cueste admitirlo, lo que subyace es nuestra pedantería: "¿Cómo es posible que yo haya cometido ese error?". En contraposición, tampoco es recomendable tomarse a la ligera un fracaso, ésto hace que nos quedemos sin motivación alguna para emprender el trabajo de revisar la situación. La negación del fracaso puede ser tremendamente efectiva pero, a la vez, es muy peligrosa, pues permite que una conducta inadecuada se prolongue con consecuencias cada vez mayores.
REFLEXIONAR Y SEGUIR ADELANTE Para entender el fracaso como parte necesaria del camino hacia nuestros deseos, tenemos que vivir la experiencia de levantarnos más sabios después de una caída.
SOLUCIONES: Ser responsables implica comprender que, si deseas algo, depende de ti el trabajar en pos de ello. Es necesario hacer un pequeño trabajo de detective, detenerse a pensar cómo encajan las distintas partes de lo sucedido. "¿Cómo lo haré la próxima vez de acuerdo a lo que ahora creo?" es una preguna que mira hacia el futuro y puede ayudarnos a crecer. Demián Bucay (médico y terapeuta gestálico)
104.- Olga Mª Estefanía *
UN LIBRO Y UNA FLOR
MI "ROSA"
ELLA ES UNA AMIGA DE LA RED, ALGUIEN ESPECIAL,
CON UNA FUERZA IMPRESIONANTE Y UN GRAN CORAZON.
ELLA NECESITA HOY DE NOSOTROS PARA RECUPERAR SU SONRISA Y SEGUIR HACIENDO FRENTE A LA VIDA.
ELLA RESURGIRA COMO EL AVE FENIX PORQUE ES CAPAZ
Y LA ESPERANZA ES SU ETERNA ALIADA.
ELLA NOS TIENE A TODOS NOSOTROS PARA QUE NO SE LE OLVIDE.
VISITA EL ESPACIO DE almadormida (http://spaces.msn.com/ALMADORMIDA/)
Y DEJALE UN MENSAJE A OLGA Mª ESTEFANIA, AUNQUE NO LE CONOZCAS,
DE SEGURO QUE SERAS OTRO ALIENTO PARA SU LUCHA Y RECUPERACION.
MC CC
LA LUNA
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de un conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y a las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la Luna
debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues.
Y dale la llave de la Luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la Luna
en dosis precisas y controladas.
(Jaime Sabines)
(aptc: AiRE)
103.- Aún en el túnel
Hoy, en uno de los muchos momentos que me pierdo en reflexionar sobre lo que ha sido mi vida años atrás, he descubierto que no me duele la añoranza de lo bueno, pues eso lo recuerdo con cariño y satisfacción de haberlo vivido. Sin embargo, aunque sé que no debería, he caído de nuevo en el ahogo de lo que pudo ser y no fue. Y me he sentido estancada en ese túnel que parece que nunca llega a la salida. Veo la luz, la veo brillante y radiante sobre un paisaje de nuevos entornos que me esperan para renovar mi vida y empezar un nuevo camino hacia la felicidad y, sin embargo... no consigo llegar... Y no conseguiré llegar hasta que no sea capaz de entender, y no seré capaz de entender hasta que no consiga llegar!!! Este tren necesita nuevas energías con las que dar fuerza a su motor, y este motor, mi corazón, no encuentra esa fuerza. Un día escribí:
...maldita sea la suerte, maldita la realidad, maldita la muerte, maldita la vida, maldita la esperanza y maldita la soledad y maldito el amor. malditos para mí, todos malditos, los que están y los que no quisieron llegar...
En tanto no consiga eliminar estos sentimientos de fracaso, en tanto no sea capaz de confiar en la felicidad, no conseguiré llegar al final del túnel.
Menos mal que tengo dos estrellitas que me alumbran entre las sombras, y que por ellas, por mantener esa luz maravillosa, no dejaré de luchar, para encontrarme con mi destino, ese paisaje en el que hallaré
MC CC 102.-No renuncio *
Te equivocas, simultanea, todo tiene un final. Cuando se trata de sentimientos, de buenos o malos momentos por los que pasamos en la vida, todo acaba y todo empieza sin darnos cuenta del momento preciso en que cambian. Algo acaba al tiempo que el resto de la vida continúa. Algo empieza al tiempo que todo lo demás sigue igual. Y yo sé que algo está por cambiar... A los demás, Rosa, Teresa, Olga, Silvi, Alfonso, Lex, Ángel, Dani... GRACIAS. Porque día a día me ofrecéis vuestro apoyo y cariño, y hacéis que en mi lucha encuentre el valor que en ocasiones me falta, y me recordáis la importancia de seguir, y en todo este largo proceso me habéis demostrado que puedo contar con vosotros y he aprendido cuanto os quiero y os necesito. Un millón de besos, AMIGOS. MC CC
Tendría que acostumbrarme a la costumbre, Tendría que declarar desierta mi voluntad,
Pero mi voluntad y mi palabra son una.
Y en tanto la noche, con sus tristes silencios y su absoluta soledad... en tanto que pasan las horas y cada minuto es más largo... en tanto que allá afuera la luna resplandece... ...mis ojos están cansados de esperar el día... pero se niegan a cerrarse... temen perder un segundo de vida... Y ya claman al cielo que les deje dormir, que se acabe esta tortura que les impide ser feliz, que llegue la mañana, que les permita sonreír... Decirme luceros del alba... decirme que todo tiene un fin... decirme que tras esta noche que habita en mi alma, he de recuperar la esperanza, la ilusión y las ganas de vivir...
Mañana... Ayer ya es pasado, hoy ya terminó, mañana es un nuevo día... mañana... mañana...
MC CC
101.-Contemplando el mar
Un día me relataron esta historia:
FÁBULA DEL CIELO Y EL MAR. Conozco la existencia de una fábula de una civilización precolombina que cuenta cómo Dios no supo concebir la Tierra sin el cielo y el mar. Pero se olvidó de crear el horizonte. A ambos los hizo poderosos guerreros para que asombraran a la mujer y al hombre, para que mostraran la eternidad y la belleza del Universo. También para que infundieran miedo a las gentes, para que no se olvidaran de cumplir los preceptos divinos ni de ofrecer sacrificios al oráculo. Pero lo que debía ser amistad y entendimiento entre ambos, pronto se convirtió en una tremenda furia, y las batallas se sucedieron, una y otra vez. Mar y cielo luchaban denodadamente, día y noche, por conseguir la victoria. Nada aplacaba tanta ira, tanto odio y envidia. Sólo la violencia hasta quedar exánimes. Ante tanto duelo, Dios no tuvo más remedio que poner orden entre los dos guerreros. A ambos los llamó y les preguntó la razón de tanta lucha. El mar contestó que el cielo era orgulloso y vanidoso, y que quería ocupar su territorio. El cielo respondió que el mar le tenía envidia por su magnificencia y extensión. No hubo posibilidad de desterrar la discordia entre ellos. Así que Dios, en su sabiduría eterna, creó el horizonte para que separara por los siglos de los siglos al cielo y al mar, en evitación de más batallas. Al cielo lo castigó por su altiva vanagloria alejándolo definitivamente del ser humano, lejos de su alcance, instalado en la eternidad del universo. Al mar le castigó su envidia obligándole a tomar el color de su enemigo, el cielo. Así, cuando éste se reviste de un azul radiante, el mar, machacado su orgullo y derrotado por Dios, se hace humildemente azul. En cambio, si el cielo se agita, enfurecido y gris, el mar hace lo propio, embravecido como un toro herido. Y cuando el cielo se oscurece, y cuelga las estrellas de su manto, el mar lánguido y tranquilo acuna el reflejo de la luna entre sus olas.
Después me contaron que existe un momento del día en que esa fina línea que une cielo y mar llega a desaparecer y ambos se funden en un frágil intento de ser uno, como lo son los enamorados.
Desde entonces, cada vez que miro el mar, fijo mi mirada en el horizonte...
Creo que esa fábula me embriagó y me confundió en un sueño imposible. No era capaz de darme cuenta de que para encontrar ese amor entre dos inmensos de la creación debía ignorar el resto de las maravillas que las rodea, que por un escaso momento de felicidad que dura la fusión del cielo y el mar, en que el horizonte parece desaparecer, mientras tanto se anulaba el resto del paisaje y la hermosa puesta de sol que al tiempo se producía.
Creo que quien me contó esa historia y la interpretación que después me ofreció, no sabe realmente lo que es amar, por mucho que se haya esforzado en hacérmelo creer.
Algún día, cuando mire hacia el horizonte, seré capaz de apreciar, en toda su plenitud, la belleza de una puesta de sol... igual da que haya amor o no lo haya... lo más bello será que pueda volver a quererme a mi misma, en toda mi plenitud...
MC CC
100.-LO MAS ESPECIAL *
Si me asomo a la ventana por la que entra la luz que me guía en mi caminar por la vida, la que me trae aires frescos que disipan mis más tristes días, la que recoge aromas de las más dulces sonrisas, si me asomo y contemplo la belleza que desde allí se divisa... el corazón se me llena de esperanza y se me ilumina de alegría.
Sus juguetonas manos y sus ojos de mirada chispeante, sus inquietas composturas y sus calmadas figuras cuando duermen, son el milagro de un amor que no pide nada, tan sólo la amorosa protección y el cuidado de sus tiernas almas.
Lloro junto a ellos cuando siento su dolor y reímos al unísono en pequeñas cositas del día a día.
Su ternura, su inocencia, su risa, su afán de superación... sus ganas de vivir... Me llenan, me irradian energía y me invitan a seguir por la senda que sin darse cuenta me van marcando.
Nada en este mundo merece más de mi dedicación, mi esfuerzo y mi lucha por sobrevivir.
Me han enseñado a perdonar sin esperar a entender el porqué de mi enfado. Para ellos es más importante un beso, un abrazo y un lo siento. Tienen tiempo luego de preguntar cual es la solución. Lo primero es demostrar el arrepentimiento, recibir consuelo y darte todo su amor.
Son mis pequeños tesoros, mis más preciosos regalos... MIS HIJOS.
Sus problemas y prioridades como personitas suelen ser lo más importante para ellos en cada momento. Eso es algo que incluso en los adultos es normal que suceda. Pero los niños no entienden aún que, a un lado de sus cosas, justo en paralelo, hay otras necesidades y un orden que seguir. Aquí es donde termina el bonito cuento de ser padres y empieza la verdadera historia de educar a un hijo. Creo que lo estoy haciendo bien, al menos pongo todo mi empeño para que así sea. Espero de corazón que no venga nadie por detrás a fastidiar lo que tanto esfuerzo cuesta encauzar por el buen camino. Y que mis hijos aprendan a distinguir cual es el ejemplo correcto a seguir. Espero que todos los días pueda sentirme tan orgullosa de ellos como me siento hoy.
En muchas ocasiones recordamos sobre nuestros hijos momentos concretos de años pasados. Conforme crecen son otras las satisfacciones y los problemas que nos rodean con motivo de su continua evolución. Y son tantas las cosas que tenemos en mente... problemas... proyectos... que casi no nos paramos a pensar en esos recuerdos. Igual que para toda madre, algo realmente especial para mí es el día en que nacieron. Un comentario que hoy me hicieron me llevó a recordar ese momento de mi hijo mayor que, aunque también fue importante cuando nació la pequeña, he de reconocer que sentí algo realmente hermoso el día que vi por primera vez al niño. Ya que tuvieron que dormirme por completo, no pude verle hasta horas más tarde de nacer. Me contaron que el bebé lloraba y lloraba mientras yo me reanimaba entre cables y maquinas. Toda la familia estuvo junto a él, pero a mi niño le faltaba su mami. Justo cuando me lo acercaron en su cunita, aún tumbada en la cama y conectada por algún sitio, y pude mirarle a los ojitos y débilmente tocar su manita, algo pasó, porque mi pequeño bebé dejó de llorar y parecía mirarme como si fuese lo único que necesitara ya para sentirse bien, igual que su madre... ¿Feeling? Es posible. Siempre he podido conversar con él y desde pequeño hacerle comprender el porqué de las cosas. Es un niño inteligente y con gran creatividad. Es tímido pero con gran sentido del humor. Demuestra poco lo mucho que te quiere pero cuando lo hace es efusivo en su expresión. Tiene una gran sensibilidad. Su sonrisa es como la que deben de tener los ángeles cuando están jugando entre las nubes y sus lagrimas son siempre reflejo de una pena contenida que al final aflora casi con miedo, pidiendo primero permiso para asomar y luego perdón por estar allí. Es generoso y sociable. Le gusta el deporte y, como a la mayoría de los críos, los juegos tipo gameboy y plays. En fin, algo malo debe de tener el niño, no? Pues sí, algo tendrá, pero se me escapa... creo que mi pasión por él me ciega... mmm, pesaito, sí, es pesaito, jajaja, pero aún así, ¿Cómo deciros todo el amor que siento por él? Puede que la culpa sea de los meses anteriores a su concepción... puede que fuese culpa de los meses que estuvo en mi vientre... puede que fuese porque cuando nació, todos esos meses de angustia y miedo se convirtieron en el mayor de los milagros que yo pudiera imaginar y que, por eso, mi hijo sea algo tan especial en mi corazón.
Del jardín de la fantasía, donde música y colores juegan entre flores y mariposas, llega el alma de mi niña, con una sonrisa de cascabel y la alegría de una primavera eterna.
Es la princesa de mi vida, la dulce y coqueta muñequita que por un beso me da todo su corazón, me envuelve en un abrazo y me dice cuanto me quiere.
Sólo hay belleza en sus ojos. Sólo encuentra maravillas que mirar. Todo le resulta hermoso. En todo sabe como agradar.
Es como una pequeña mariposa que revolotea entre los sueños de la infancia y te arrastra cariñosamente al mundo de la inocencia con sus juegos y sus canciones. Sus ojos chispean como estrellas de colores cuando su sonrisa se convierte en risa.
Melosa y cariñosa. Pero con carácter y decisión. Ideas muy centradas en sus caprichos, pero generosa con todo lo que tiene para compartir. Sobre todo con su amistad y su amor. Es fácil quererla porque es fácil caer en la ternura y la simpatía que emana como luminosos rayos de sol. Con la frescura de las flores, resplandeciente como la vida.
Es mi princesa, mi bella alegría.
Quiero dedicar las últimas líneas de esta entrada a todos los niños del mundo, a los seres más bellos de la humanidad, los de alma más pura y con el corazón más limpio. Y en especial, con todo mi cariño y mis deseos de felicidad, a aquellos que la vida les ha dado la espalda, y por ello, son abandonados, maltratados o sufren de enfermedad o pobreza. Si pudiera pedir un deseo, de esos que sólo se cumplen por el poder infinito de la magia y el amor de un "alguien" especial... si existe ese "ser" y realmente es todopoderoso...
A TODOS LOS NIÑOS DE LA TIERRA
MC CC
"Estaré a tu lado hasta el fin de los días.
He intentaré...
Oirte sin juzgarte.
Confiar en ti sin exigirte.
Ayudarte sin intentar decidir por ti.
Cuidarte sin anularte.
Mirarte sin proyectar mis cosas en ti.
Abrazarte sin asfixiarte.
Animarte sin empujarte.
Sostenerte sin hacerme cargo de ti.
Protegerte sin mentiras.
Acercarme a ti sin invadirte.
Si llegamos a conseguir todo eso....Será el mayor éxito de nuestra vida.
Besos...
TERESA (AiRE) (a su hija Marta) |
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